1sd: Capitulo 1.2

¿FLOTAR O HUNDIRNOS?

CapturaJunto con el cambio de temperatura, la falta de peso es una de las sensaciones más notorias al entrar en el agua.

Puede que esa pérdida de peso no sea excesiva y podamos irnos al fondo hundiéndonos lentamente.
Podemos aprovechar para experimentarlo, la primera práctica que vamos a hacer con el equipo ligero: la máscara, las aletas y el tubo.

Si con todo el equipo puesto nos tumbamos sobre la superficie del agua, con los brazos y las piernas abiertas boca abajo, mirando el fondo y respirando por el tubo, observaremos cómo podemos permanecer largo tiempo flotando. Sólo en algunos casos es necesario mover ligeramente las aletas para permanecer flotando. ¿Quién nos sujeta? Es evidente que el agua.
El agua ejerce una fuerza hacia arriba, que llamamos “Empuje”, de sentido opuesto a la que ejerce la tierra sobre nosotros y que conocemos con el nombre de peso. De la correlación de esas dos fuerzas se desprende un resultado importante para cualquier cuerpo sumergido.
Si predomina el peso, se hunde; si predomina el empuje, asciende; y si son iguales, el cuerpo ni se hunde ni asciende, se queda inmóvil, como puede hacerlo un submarino.Captura
Estas tres situaciones las denominamos respectivamente flotabilidad negativa, positiva y neutra.
El peso aparente de los cuerpos al sumergirlos es igual a su peso real menos esa fuerza que produce el agua y que hemos llamado empuje.
Sabemos cuánto vale el peso de cada cuerpo, pero ¿cuánto vale su empuje?
Todos recordamos a Arquímedes y su famoso principio.

La fuerza ascensional, el empuje, depende del volumen que ocupamos y del peso del líquido que desalojamos.
Podemos hacer la prueba y descender al fondo con los pulmones muy llenos de aire o casi vacíos.
Seguramente que notaremos la diferencia de empuje que sufrimos, pues en un caso y en otro ocupamos más o menos volumen. Más adelante veremos que cuando estamos respirando aire del regulador, llenar o vaciar los pulmones de aire, variando el volumen torácico, puede ser un buen sistema para controlar la flotación.

Si intentamos sumergirnos con el traje de neopreno podremos comprobar que ahora flotamos mucho más, puesto que ocupamos mucho más volumen y el peso sigue siendo aproximadamente el mismo. Ha crecido tanto el empuje que no podemos sumergirnos o nos cuesta mucho trabajo. Al principio parecía que nuestro problema era flotar, no hundirnos, pero ahora vemos que nuestro problema puede ser lo contrario.
Si queremos descender y permanecer en el fondo con los pulmones ligeramente llenos o con un traje venciendo el empuje del agua, ¿qué podemos hacer?… pues ponernos mas peso para que se contrarresten las fuerzas, y eso va a ser la misión del cinturón de lastre que ya describimos en la introducción de este manual.

¿Como lastarnos?

CapturaLógicamente es necesario que cada buceador valore las pastillas de plomo que necesita, y como esto puede depender de si usa traje o no, de su grosor, de la densidad del agua según sea dulce o salada, del peso del equipo de buceo, etc., … no existe mejor procedimiento que la práctica para saberlo. Es lo que llamamos realizar un control del lastre y siempre debemos ponerlo en práctica antes de iniciar una inmersión, en la que hemos introducido cambios en nuestro equipo.
El control de lastre consiste en quitar o añadir pastillas de plomo al cinturón, para mantenernos quietos en posición vertical en la superficie del agua. En esa posición el agua nos tiene que quedar a la altura de la máscara mientras que respiramos por el tubo.

cinturon-porta-plomos-buceo-21452-3850285Las pastillas suelen ser de uno o dos kilos, y conviene que una vez que estemos seguros de cuál ha de ser el peso total que necesitamos las coloquemos de manera simétrica entorno al cinturón.
Conviene, que le dediquemos el tiempo necesario a este control, pues así como ir sin el lastre necesario puede impedirnos descender y permanecer en el fondo el tiempo que queramos, ir demasiado lastrado puede hacer que nos movamos incómodamente y cansarnos más.

Para colocarnos el cinturón, ya sea fuera o dentro del agua, debemos tener en cuenta que si doblamos el tronco hacia adelante por la cintura en posición horizontal, al ponernos el cinturón sobre los “riñones” las hebillas colgarán y, sin ninguna tensión, podremos abrocharlas. Pero si colocamos el tronco en posición vertical el peso de las pastillas tenderá a deslizar el cinturón y las hebillas hacia abajo y costará mucho mas trabajo abrochárselo bien.

No debemos olvidar:

1. En el caso de que por cansancio, o por cualquier otra razón, no podamos mantener la flotación en superficie, nos desprenderemos del cinturón de lastre.
Para lo cual hay que asegurarse de que su hebilla nos lo permita, y que no tengamos ningún atalaje en el que se pueda enganchar, como podría suceder con los del chaleco hidrostático.
2. Cuando nos quitamos el equipo en el agua y vamos a pasarlo a una embarcación, el cinturón de lastre es lo primero que se entrega. Así nos quedamos con mayor flotabilidad para realizar el resto de las maniobras.

EL CHALECO HIDROSTATICOcressi-s-111-r

Cuando empecemos a descender respirando con el regulador de la botella observaremos que mantener la flotabilidad neutra no es tan fácil.
Como veremos en el próximo capítulo las variaciones de presión afectan al volumen del traje (y del propio chaleco) lo que provoca que el empuje que sufrimos sea variable. Para poder mantener la flotabilidad neutra nos vemos obligados a cambiar el volumen que ocupamos inflando o desinflando el chaleco hidrostático, ya que el peso se mantiene constante, si exceptuamos la pérdida debida al aire consumido.
El cinturón, con el lastre apropiado y bien colocado, debe garantizar que el buceador pueda mantener flotabilidad negativa y descender. Luego, ayudado por el volumen que ocupa el chaleco, podrá adquirir a cualquier profundidad flotabilidad neutra. El buceador podrá permanecer así por tiempo indefinido, sin tener que realizar ningún esfuerzo ni con los brazos ni con las piernas y reduciendo de esta manera su cansancio y consumo de aire. Y sobre todo al desplazarse con esa flotabilidad neutra, haciéndolo con el cuerpo horizontal y no oblicuo, no solo ofrecerá menos resistencia el agua, sino que su aleteo será mas eficaz y no levantará arena del fondo o lastimará a los seres vivos que allí viven. Además, en la superficie el chaleco hidrostático incrementará notablemente su seguridad al utilizarlo como chaleco salvavidas. Y si ante una emergencia en superficie nos deshacemos del cinturón de plomos la capacidad de flotación que tendremos sería mayor.

Tipos de chalecos hidrostáticos

Un chaleco hidrostático se compone fundamentalmente de:
•Un saco donde se almacena el aire.
•Una tráquea por donde puede salir y entrar el aire, ya sea insuflado por el buceador o proveniente de la escafandra mediante un sistema de inflado automático.
•Unas válvulas de desinflado
•Un sistema de fijación.
Las diferencias vienen marcadas por la posición de ese saco y la forma de sujeción.
El más utilizado es el modelo que llamamos Jacket.
Lleva una pieza de plástico en la parte posterior (Backpack) que se une a la botella por una brida. De esta forma el acoplamiento del buceador con la botella es mucho más confortable.
La posición del aire en los costados del buceador, rodeando el centro de gravedad y próximo al cinturón de lastre, facilita el mantenimiento de la posición horizontal, y en superficie, al inflarse, emerge más el cuerpo del buceador fuera del agua.

OTROS TIPOS DE CHALECOS HIDROSTÁTICOS

Con el aire delante y alrededor del cuello.
Fue el primer modelo que surgió y en su forma imitaba al chaleco salvavidas de las líneas aéreas.
Se le conoce comúnmente con el nombre de “Collarín”.
Va unido al cuerpo del buceador por unos atalajes que lo sujetan a la espalda y por una cinta que, pasando por la entrepierna, une la parte posterior con la anterior.
Precisamente esa forma de sujeción es lo que los hace incómodos. Además hay que colocarse siempre los plomos por fuera de esa cinta para evitar que al soltarlos se queden enganchados.imagenes10171a
El aire acumulado en la parte posterior del cuello, lejos del centro de gravedad y del cinturón de lastre, hace una palanca que no favorece la posición horizontal, y en superficie no garantiza que se mantenga la cabeza del buceador fuera del agua. Por estas razones hoy están en desuso, no suelen realizarse los cursos de formación con ellos y en el caso de que tuviéramos que utilizar uno es necesario haber practicado previamente con él.
Con el aire en la espalda.
Son muy parecidos a los de tipo jacket.
Montados sobresaliendo del back-pack, como unas alas, forman parte de la escafandra.
Son muy cómodos cuando nos sumergimos ya que al desplazarnos horizontalmente ofrecen menos resistencia al agua, pero tienen el inconveniente de que en superficie al hincharse tienden a volcar al buceador hacia adelante, lo que no es cómodo ni seguro.

Continuar: Capitulo 1.3>>>>